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Libro de Estilo

Libro de Estilo

Radio Guiniguada, en adelante “ la Radio ”, se precia de ser una emisora con un discurso diferente, progresista y alternativo. Para demostrarlo no sólo hay que tener unos programas que realicen los “sin voz” para los “sin voz” con un discurso progresista, diferente. También tenemos que usar un lenguaje diferente.

No podemos construir una comunicación diferente si erramos en el uso de herramientas básicas como el lenguaje.

Lo que nos diferencia no es sólo el qué decimos, sino el como lo decimos.

Este trabajo es el primer avance de un “Libro de Estilo de Radio Guiniguada” que, con las aportaciones de todo el colectivo, se constituya en un Manual de consulta y referencia para todos aquellos que crean tienen algo que decir ante los micrófonos de la Radio. Tanto para los Realizadores como par los Controles.

Para la elaboración de este material se ha usado, y en ocasiones copiado de forma literal y descarada, la siguiente bibliografía:

• El estilo del periodista. Alex Grijelmo.

• Críticas con humor sobre el idioma y el diccionario. Alex Grijelmo.

• Libro de Estilo de El Pais.

• Normas básicas para los servicios informativos. Agencia Efe.

• Libro de Estilo de Canal Sur.

• Periodismo y lucha de clases. Camilo Taufic.

• El lid, fórmula inicial de la Noticia. P.M. Secanella.

• Introducción al periodismo. Alberto Delgado.

• Estructura de la información radiofónica. E.Prado

• El periodismo: una misión histórica. Nydia Sarabia.

• Géneros periodísticos. Gonzalo Martin.

• Y las aportaciones de personas vinculadas a Radio Guiniguada

Para mejorar el lenguaje radiofónico y el mensaje que queremos transmitir habrá que tener en cuenta los siguientes matices:

• No referirse a aquello que sea falso más que para desmentirlo.

• No decir cosas de cuya veracidad no tenemos pruebas adecuadas.

• Se deben nombrar siempre las fuentes de las noticias o informaciones.

• Evitar expresiones rebuscadas. Es necesaria la naturalidad en el modo de expresión, rechazando toda clase de juegos de palabras confusos que puedan requerir de quien escucha un esfuerzo superior al normal para su comprensión.

• Evitar la ambigüedad. Eliminar lo superfluo y todo lo que pueda desvirtuar el significado de lo que se quiere expresar.

• Brevedad y concisión en las frases, para su mejor comprensión, lo que impone el uso de párrafos cortos.

• No digas lo que vas a decir, dilo.

• La información debe responder a las seis preguntas clásicas: Qué, quien, como, cuando, donde y porqué.

• Claridad y fuerza de expresión en las palabras a efectos descriptivos.

• Hay que repetir conceptos con discreción natural, para grabar mejor la idea que se quiere transmitir al oyente.

• Redactar las informaciones o textos pensando en quien escucha y no en el lector de periódicos. Por tanto, los textos escritos deben estar preferentemente escritos de forma clara y legible. Si se introducen correcciones, éstas han de ser claras para la persona que las lea. Debe hablarse como si estuviera improvisando y se le contara personalmente. Este acercamiento genera confianza y refuerza la eficacia del mensaje.

• La locución informativa debe ser natural. Los textos no se leen. Se dicen. Par evitar errores es conveniente que el locutor lea previamente su texto en voz alta. Esto, además de demostrarle si la redacción es adecuada, le pondrá al corriente de las dificultades específicas de lectura que suponga el texto.

• Hay que encontrar el ritmo acertado de locución. Un ritmo excesivamente rápido provoca stress, y el ritmo demasiado lento crea desinterés y somnolencia, además de desperdiciar el tiempo con el que contamos en nuestro espacio.

• Presentación de temas dotados de una gran fuerza expresiva que refuercen la necesidad de quien escucha por seguir escuchando.

• Al dar cifras se recomienda redondearlas si no es especialmente relevante el dato. Mejor decir casi medio millón de euros que decir 495.328 euros Esta norma se respetará también si hablamos de personas o grupos. Incluso es recomendable el uso de conceptos fraccionarios simples y de fácil compresión: una cuarta parte, nueve de cada diez …mejor que porcentajes como el 25 por ciento, el 90 por ciento . A quien escucha hay que evitarle que tenga que hacer cálculos para comprender el uso de una noticia.

• Por otro lado se deberan dar datos precisos frente a afirmaciones vagas. No es lo mismo decir “un fuerte temporal de viento” que “un temporal con vientos de 120 km/hora”. De la misma forma en manifestaciones públicas daremos nuestro propio dato de asistentes frente a las normalmente ridículas cifras oficiales. Aunque en este caso se darán las tres: Propias, policía y organizadores.

• Frente a la frialdad de las cifras hay que humanizar las informaciones. Junto al dato de que han sido despedidos 100 estibadores habrá que contar la historia humana, el caso personal de alguno de ellos. No sólo contamos el qué, también sus consecuencias.

• Se evitará el uso de siglas a discreción. P.e: “ CC se reunirá con CCOO en la UE ” .

• Lo que es, es. Mejor no emitir temas que comiencen por: “al parecer”, “dicen que”, “hemos oído que”.

• Aunque en lenguaje coloquial la frase “Dicen que alguien ha dicho” es de lo más normal, en la Radio , cosa curiosa, no debemos hablar de oídas.

• No se deben usar efectos de sonido en programas que sean informativos.

• Los ambientes ruidosos deben evitarse en la toma de declaraciones salvo que el propio sonido forme parte de la información.

• Si la información la da alguien que llama a la Radio y se emite en directo siempre el locutor del programa apostillará “debemos confirmar”, o fórmula parecida.

• La Radio debe llegar más. Para llegar hay que ir. Habrá que redoblar esfuerzos para salir más a la calle. El objetivo es ser la Referencia en cuanto a medio de comunicación fiable, alternativo y progresista.

• La Radio no tiene medios materiales ni económicos para competir con los grandes medios de la oligarquía. Habrá que usar la imaginación. Los miembros de la Radio deben convertirse en los oídos y ojos del medio para así poder mejorar nuestra oferta a la sociedad.

• Al hablar de encausados, acusados o detenidos se deberán adoptar fórmulas que respeten el derecho a la inocencia como “presuntos”, “supuestos” o “probables” , aunque todas las pruebas o indicios apunten a su culpabilidad. Si es menor de edad sólo se darán las siglas del nombre.

• Es una pesadez el uso de frases hechas a partir de títulos de conocidas películas, canciones, obras de teatro,..: “Por un puñado de euros”, “No sin mi hija”, “Murieron con las botas puestas”, etc…

• Muchos de nuestros programas vuelven a repetir su emisión. Así al informar sobre actos se evitará, como norma general el uso de adverbios de tiempo: no usaremos el hoy, ayer o mañana en beneficio de fórmulas más concretas como “ el lunes próximo”, “la próxima semana”, etc. No diremos “mañana habrá huelga general” . Diremos “el martes habrá huelga general” . (Ojalá!)

• Del mismo modo, algunos programas se reemiten en otras emisoras comunitarias o en internet. Al referirse a un lugar se deberá ser claro con su ubicación. Estamos en el Guiniguada, pero el barrio de El Risco no está “ aquí mismo” sino en “ las laderas altas de la ciudad” .

• Siempre que se mencione por primera vez a una persona, hay que identificarla con nombre, apellido y cargo o profesión. Se comenzará por su cargo o profesión y seguirá con su nombre: “El presidente del gobierno canario, Paulino Rivero…”.

• La Radio no es, en absoluto, monárquica. Los miembros de la Radio somos progresistas, no súbditos de la monarquía, por lo tanto, los reyes son sólo eso, reyes: “Los reyes Juan Carlos y Sofía…” .

• El uso del “sus majestades” es para uso exclusivo de los reyes magos, de oriente, quedando en desuso para los borbones.

• Queda también expresamente excluído todo tipo de tratamientos honoríficos como “don”, “doña”, “señor”, “señora” y, por supuesto, los eclesiásticos “reverendo”, “padre”, “madre” , etc…Quedan fuera de esta norma los “monseñor”, “cardenal” o “papa” , ya que se tratan de cargos.

• Nunca se usarán términos que resulten ofensivos a colectivos o personas: “Le engañó como a un chino”, “dura menos que un papelillo en el polvorín”, “el tuerto del portero” .

• Referente a cuestiones racistas y xenófobas se deberán tener en cuenta las siguientes recomendaciones:

– No incluir grupo étnico, religión o cultura si no es estrictamente necesario para la comprensión global de la noticia: los medios de la oligarquía siempre dan el dato de la nacionalidad cuando es algo negativo: “un marroquí atracó un banco” , pero lo evitan si se trata de un cristiano del país.

• Evitar las generalizaciones.

• Buscar información en las propias fuentes de las minorías étnicas y cuidar las informaciones que se dan de sus países de origen.

• Se debe tomar postura a favor de una perspectiva multicultural.

• No existen los inmigrantes ilegales. Se hablará de sin papeles , sin permiso de residencia y demás. De todas formas es preferible hablar no de inmigrantes , es mejor decir tunecinos, magrebíes … sin entrar a adjetivarlos como ya hacen los jueces y policías.

– La asistencia a un acto, acreditarse, etc… en nombre de la Radio , exige obtener el visto bueno o permiso previo de al menos tres miembros de la Junta Directiva de la Radio.

– Dura es la tarea de contar a la audiencia como el gobierno y la burguesía intentan engañarnos continuamente y empeoran día a día la calidad de vida de la población. Vale, pero quizás el mensaje, nuestro mensaje llegaría mejor si comunicamos desde un espíritu positivo de lucha, de rebeldía y no instalados desde la queja y el lamento constante. Cuando el oyente apaga la Radio debe sentir que puede y debe cambiar la sociedad en la que vive y no sentirse triste y deprimido por haber oído durante horas el lamento constante.

• Es preferible el uso afirmativo de la oración que el negativo. Mejor decir: “los sindicatos han rechazado la oferta de la empresa” , que decir “los sindicatos no aceptaron la oferta”

• Es mejor usar el silencio (Quintero es un maestro en el uso del silencio en la radio) que eeeeeeeeeeehhhh, quedarnos pronunciando un eeeeeeeeeeehhhh, cuando nos quedamos eeeeeeeeeeehhhh pensando lo que eeeeeeeeeeehhhh vamos a decir eeeeeeeeeeehhhh a continuación. No se si eeeeeeeeeeehhhh entienden.

• Se deben evitar las construcciones en las que se repita insistentemente un sonido, ya que suele producir cacofonías: “ El presidente saliente abandonará el poder inmediatamente”.

• Vocalizar, hay que vocalizar: se debe decir “hay que insistir ” y no “aikinsistir” . Acabar bien las palabras: “soldado” y no “soldao”.

• Respecto a las personas que sufren una enfermedad se les llamará enfermos: “enfermos de sida, enfermos de tuberculosis o enfermo mental” , no usaremos términos que puedan resultar peyorativos: “un sidoso, un tuberculoso, un trastornado…”

• Se hablará de “personas mayores” , cariñosamente “nuestros viejos” evitando hablar de “ancianos” o “personas de la tercera edad”

• Todos nos queremos mucho: controles, realizadores, socios, oyentes, etc…vale, pero eso no es razón para comenzar cada frase con un “cariño”, “mi amor” y demás expresiones empalagosas.

• Quedan prohibidos los insultos y el lenguaje chabacano.

• En la Radio no se debe favorecer, recomendar, insinuar o promover la adquisición o uso de productos y servicios comerciales. Cualquier referencia debe estar justificada en términos editoriales. Toda actitud en este sentido queda fuera de lugar, especialmente si hay compensación económica o en especie. Evidentemente están al margen de esta norma los establecimientos de “comercio justo”, similares iniciativas o las expresamente permitidas por la Junta Directiva de la Radio.

• De la misma forma, recordar por enésima vez que la Radio es progresista y aconfesional. Por lo tanto, quien quiera hablar de su Dios, Alá, Buda y demás puede hacerlo en donde quiera (COPE, iglesias, sinagogas y demás minaretes…) pero no en la Radio. La Radio presta un servicio público y, por tanto, no publicita cultos privados.

Algunas notas sobre el uso del lenguaje.

Reconocimiento rutinario

Un avión yanky sufrió un accidente en Cuba cuando se encontraba en “misión rutinaria” . Por supuesto. Rutinaria significa que hizo la misión con rutina, es decir, “por mera práctica y sin razonar”. Increible. Además, el avión no sólo desarrollaba una acción rutinaria sino que se encontraba en una “misión de reconocimiento” . ¡Ah, los militares, como son! Estaban espiando. En nuestro Diccionario dice la cuarta acepción de reconocer: “Examinar de cerca un campamento, fortificación o posición militar del enemigo”.

Visto esto, tendremos que defendernos, con el diccionario también, de los militares de EEUU y sus ayudantes internacionales de campo. Empiezan así y terminamos llamando “incursiones” a los bombardeos, “acción disuasoria” a un ataque, “daños colaterales” a las víctimas civiles…

Llamemos a las cosas por su nombre, que lo tienen.

Violencia de Género

Hablamos de violencia de género. ¿De qué género? No se dice. Se supone que nos referimos a la violencia machista, entonces ¿por qué no la llamamos así? En este caso el género sólo es un concepto gramatical. O sea: una mesa es del género femenino, pero no del sexo femenino. El idioma español (a diferencia del inglés donde gender se aplica a ambos conceptos) ha decidido especializar la palabra género para definir un concepto gramatical. Así que hablar de “violencia de género” sería como decir “violencia de número”.

Digamos entonces “violencia machista” o “ violencia sexista”, que además suena más auténtico; y más fuerte. En esto hay que ser duros incluso con las palabras. Sin ningún género de dudas.

La conducta de los precios

Hay que ver qué malos han sido los precios, mostrando un comportamiento al alza. Cada vez que damos una noticia de esta forma le hacemos el juego al enemigo.

El comportamiento es palabra vinculada a los seres animados. Es la manera de conducirse uno. Y, pobrecitos los precios, ellos no deciden si subir, bajar o estancarse. Quienes lo deciden en su lugar son los que calculan los beneficios, evalúan costes y establecen la tarifas. A éstos sí se les puede atribuir un comportamiento: intentan desviar las culpas a los precios. Y nosotros pagamos y colaboramos usando el lenguaje que nos venden. Al igual que la expresión “ajuste de plantilla” para enmascarar un despido múltiple, nos suben los precios y lo llamamos “ajuste de precios” . Al final, usar el lenguaje del enemigo nos sale caro.

Crecimiento cero

Los políticos de la derecha y sus capataces del centro-izquierda han conseguido introducir juegos de palabras en el habla de los medios para confundir al pueblo y maquillar realidades. Una de ellas es esta: “Crecimiento cero” ; consiguen unir un concepto positivo (crecimiento) con uno negativo (el no-crecimiento) para neutralizar el efecto de este (y además se acude a un número que no es negativo exactamente: el cero). Si la economía decrece nos hablan de “crecimiento cero” .

Insistimos: llamemos a las cosas por su nombre.

Esto nos lleva a recordar a un periodista deportivo de Tenerife que, transmitiendo el comienzo de la segunda parte de un partido de fútbol de su equipo, dijo: “El Tenerife parte con una ventaja desfavorable” . Genial. Tenía que evitar a toda costa contar la realidad: El Tenerife iba perdiendo…jugando con Las Palmas.

Recuento

Cada vez que estamos en jornada electoral hablamos de recuento de los votos ¿por qué? Por lo de siempre: porque en inglés al escrutinio se le llama recount .

Pero en español el recuento sólo puede ser “la acción de y efecto de volver a contar”, al menos en este caso.

Por tanto, en el recuento se cuenta lo que ya estaba contado. Se comprueba el número. Por eso se re-cuenta. Pero en la noche electoral no se re-cuenta porque se cuenta por primera vez. Otra cosa sería hablar de las elecciones aquellas de EEUU donde se recontaron los votos durante meses para que ganara Bush. Ahí sí se podría llamar recuento , incluso en buen español.

Formación

Formación significa “acción y efecto de formar o formarse”. Así, se puede hablar de una asociación de reciente formación o de que se ha roto la formación del cuerpo de antidisturbios.

Eso sí, en la Radio no paramos de oír otros significados: una formación es un equipo de fútbol, un partido político, un grupo de música…

este uso en francés es correcto pero no en español. En estos casos habrá que emplear otras palabras más precisas como coalición, partido, grupo, conjunto, agrupación, orquesta…así, no sólo utilizaremos con tino los colores y matices de que dispone el idioma español sino que mostraremos sin duda que en la Radio tenemos buena formación.

Palabras imantadas

Algunas palabras son parejas de hecho. Van de dos en dos, inseparables, y de tanto oírlas juntas se vuelven más pesadas que el Dúo Dinámico.

Aplausos atrae a cálidos. Ovación se ha enamorado de cerrada, buscar sale de paseo con desesperadamente, mal tiempo con reinante, a fuerte suma se la ve con dinero…

Así, el discurso de la líder fue acogido con “cálidos aplausos”, el artista fue despedido con una “cálida ovación”; la UD Las Palmas “buscó desesperadamente” el gol y el alcalde de Telde cobró una “fuerte suma de dinero”…

Hay más palabras imantadas: pertinaz y sequía , i ncendio y pavoroso , espectáculo y dantesco …

Hablemos claro en la Radio , pero hablemos bien. Y diferente.

Racismo

A menudo oímos en los medios cosas como la reyerta de unos individuos de “raza gitana”, o el atraco cometido por una persona de “raza árabe”.

Resulta evidente que hay una raza, la raza humana; ya tenemos suficiente con la que hay. No hace falta inventarse otras: no existe la raza gitana, ni la árabe, ni la judía.

Si la cultura, la religión, el color o la etnia se convierten en razas, damos un paso más en ayudar a los fascistas que ni son ni serán socios de la Radio. Así que ojito. Hablemos de pobres y ricos, de marginados y poderosos: problemas de la raza humana.

Inmigrantes

Un inmigrante debería ser, simplemente “una persona que ha nacido en un lugar diferente del que vive y se ha instalado entre nosotros de manera estable”. Una vez más, la derecha y sus capataces de centro-“izquierda” han jugado con el lenguaje de tal forma que ahora si decimos inmigrante lo asociamos a una persona que suele ser negra, pobre y proveniente de algún país “más pobre” que el nuestro. Nunca es usado para definir así al que viene de EEUU o de Alemania. Más que nada porque además se le supone con dinero suficiente. Pues no, así que cuidado.

Hablemos de sexismo

Al dirigirnos desde la Radio a miles de personas habrá que mostrar un estilo cuidado para no mantener fórmulas injustas de nuestra sociedad. Es difícil eludir el género especificando los dos géneros, porque eso nos llevaría a frases como esta: “los niños y las niñas deben recoger los libros y salir rápidos y rápidas al recreo para jugar con sus compañeros y compañeras” (¡ños!).

La extrema vigilancia del uso de estos términos por parte de algunas feministas y allegados pueden llevar a desatinos como el cometido por Julio Anguita: “compañeros y compañeras, el proyecto que defendemos nosotros y nosotras…” Una pesadez.

Hay que cuidar algunas normas básicas para un uso no sexista del idioma respetando a la vez las reglas de la lengua:

• Uso del genérico plural: hablemos de profesorado o alumnado en vez de “los profesores” o “los alumnos”-

• El hombre como genérico singular: Evitemos hablar de “los derechos del hombre” si podemos decir “los derechos de la persona” o “los derechos humanos”.

• Ojo a los ejemplos: si tenemos necesidad de acudir a un ejemplo evitemos los estereotipos de reparto de tareas: mujeres como amas de casa, madres, esposas…

• No usar palabras asimétricas: “un hombre de vida fácil” no es lo mismo que “una mujer de vida fácil”y, además ¿quien dijo que era fácil la vida de una prostituta?

• Cuidado con los artículos delante del nombre; aunque no nos resulte una persona atractiva, debemos decir, en su caso, “la alcaldesa de la ciudad de Las Palmas, Josefa Luzardo”, y no “ la Pepa ”. La Pepa es un tranvía que, al igual que la alcaldesa, tuvo su tiempo.

La Entrevista Radiofónica

La entrevista en radio es un elemento clave en la información. Su valor en la Radio es bastante superior a las que podemos leer por cuanto nos permite oír a la persona que habla, con su carga testimonial y emotiva.

Habrá que tener en cuenta varios aspectos:

• El entrevistador no es la estrella. Deberá ceder el protagonismo al entrevistado.

• Las entrevistas deberán prepararse con la suficiente antelación para permitir hacerse con documentación necesaria para tener éxito.

• La entrevista siempre tiene un propósito. Puede ser descriptiva, explicativa, plantear quejas o denuncias, tener carácter probatorio o testimonial, o aportar ideas. Es recomendable conocer la opinión previa del personaje.

• El entrevistado sabrá siempre para qué y por qué se le requiere. De que va a hablar, el contexto del programa y si existen otros invitados con opiniones diferentes a las suyas. Estarán previstas sus posibles respuestas y el guión se adaptará a ellas.

• Se respetará el tiempo previsto por, más que nada, respeto al invitado.

• Se le tratará siempre de usted. Aquí habría que hacer la excepción a entrevistas de jóvenes que por su propio estilo no les es familiar el trato de usted.

• Si un invitado antepone condiciones o plantea exigencias poco razonables, la entrevista será rechazada.

• Nunca accederemos a que el entrevistado pueda revisar la grabación antes de emitirse.

• No se le preguntará al invitado por cuestiones que desconozca.

• Las preguntas no deben ser alargadas en demasía si no es para situarla en el contexto. Evitemos la vanidad en este aspecto.

• Las preguntas se harán de modo que no obliguen al invitado a responder con monosílabos. Se procurará facilitar que pueda extenderse y decir lo que realmente quiere.

• Si el entrevistado tiene tendencia a enrollarse y dar respuestas excesivamente largas, conviene avisarle de la conveniencia de facilitar respuestas cortas y concisas para poder tocar todos los temas previstos. Normalmente, el invitado olvida inconscientemente este detalle. Si le hemos avisado previamente se le puede recordar por medio de señas. Si la entrevista es telefónica podemos aprovechar sus pausas de respiración y plantear con rapidez la siguiente pregunta. Esta deberá hacerse elevando el tono de voz para que el entrevistado pierda el hilo de su discurso.

Si todo esto falla se le recordará públicamente la escasez de tiempo y la conveniencia de acortar las respuestas. En último extremo, se le deberá cortar bruscamente pisando su voz pero hay que evitar el uso de este recurso.

El caso contrario es el del entrevistado que responde lacónicamente. Un buen recurso es preguntar el porqué de sus afirmaciones, pedir alguna aclaración, etc..

• Hay que Escuchar las respuestas del invitado. A menudo el entrevistador está más preocupado de la brillantez de su próxima pregunta que de lo que se está diciendo. Evitemos el temible y frecuente comienzo de la respuesta: “Como acabo de decirle…”

• El tiempo y el tempo es oro en una entrevista. Así no perdamos el tiempo en declaraciones obvias: “la primera cuestión…”, “quiero preguntarle…”, “la siguiente pregunta…”

• Evitar las coletillas “claro”, “bien”, “por supuesto”, etc…

• La duración de las entrevistas viene determinada además de por las necesidades de programación, por el interés, que nunca se debe agotar. Es preferible cortar en el momento de máximo interés a esperar a que este decaiga.

• Para finalizar, tener en cuenta la absoluta necesidad de recordar durante la entrevista el nombre del entrevistado y el motivo de la entrevista. El oyente que se ha incorporado tras el comienzo tiene el derecho de saber a quien está oyendo, y por qué, claro. Por eso mismo también es necesario nombrar a lo largo de las emisiones el nombre y apellido de la emisora, el punto del dial y el nombre del programa: ”Radio Guiniguada, Onda Libre y Comunitaria, 105.9 de la Frecuencia Modulada ” (Se recomienda hacer este recordatorio cada 15-20 minutos.)