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Trabajar en un medio comunitario: 4 historias

Solo 1 de cada 5 medios comunitarios tiene a alguna persona contratada, según la última encuesta de la ReMC sobre la salud de estas organizaciones que abordó este aspecto (2017). Vamos a profundizar en cómo es eso de trabajar en un medio de comunicación de este tipo a través de las historias de 4 personas empleadas en ellos.

María López (38 años, Cardedeu) coordina RTV Cardedeu desde 2016. Tres años antes empezó a estudiar producción audiovisual. “Quise implicarme en proyectos relacionados y fui a la radiotelevisión de mi pueblo”. Después surgió la oportunidad y empezó a coordinar esta TV comunitaria. “Al tiempo la radio se quedó sin coordinadora y la asumí yo”. Actualmente tiene un contrato indefinido de jornada completa.

María López cubriendo una evento para TV Cardedeu

Para trabajar en un medio comunitario parece relevante haber estado implicada en él antes. No solo es el caso de María, sino también el de Marta Centella (23 años, Córdoba). “Durante la carrera de Periodismo no me planteaba trabajar en un medio comunitario. Me gustaba y tuve vínculos, pero no creía que pudiera tener un empleo remunerado. Cala mucho la idea de que es difícil que este tipo de medios puedan contratar a alguien”.

Ella incide en que la universidad explica la existencia de los medios comunitarios, pero no lo plantean como una salida laboral. Sin embargo, “estos medios se asemejan más que los otros a lo que estudiamos en la carrera”. A Marta, la inseguridad y el desconocimiento le daban “un poco de vértigo” de cara a empezar a trabajar en una radio asociativa. Actualmente tiene una media jornada en la radio comunitaria de Córdoba, Onda Palmeras, desde hace unos meses. Es “técnica de comunicación”: ayuda a la ciudadanía a realizar sus programas.

Paco Aragón (51 años, Madrid) también pasó por una vinculación voluntaria antes de convertirse en empleado de la comunitaria madrileña Radio Enlace. Es uno de los trabajadores más veteranos de la comunicación comunitaria en España: desde diciembre de 2001 en el tajo. Su implicación como voluntario en esa emisora radio se remonta a 1989. 

Paco Aragón de Radio Enlace

Paco Aragón de Radio Enlace

“Nunca pensé en trabajar en una radio sin ánimo de lucro cuando estaba estudiando. Pero al acabar la carrera tuve experiencias laborales en otros medios comerciales y proyectos comunitarios como Onda Verde o  Movimiento contra la Intolerancia. Esto me invitó a pensar que sería magnífico trabajar en mi proyecto y no en otras radios sociales”.

Paco es periodista, aunque su contrato le define como personal docente. “El motivo de ajustarnos a un convenio que me sitúa en otra categoría se debió a que la Seguridad Social ayudaba muy poco a entidades sin ánimo de lucro como la nuestra y en aquel momento era más fácil y asequible para la asociación ajustarse a otro convenio”. 

Aunque el personal laboral es algo minoritario, cuando lo hay la duración de los contratos suele ser anual (57%), seguidos de semestrales y cuatrimestrales. Se hacen contratos de jornada completa en el 43% de los casos.

Para María López el concepto “jornada completa” se parece más al de jornada desparramada. “Un día normal es… No hay días normales… Mis horarios son una locura. Nunca sé cuando voy a trabajar y cuándo no. Mi teléfono es casi municipal, porque lo tiene todo el mundo y me contacta a casi cualquier hora de lunes a domingo”.

Ella organiza al resto del personal laboral (en todo el sector, el 55% de los medios con  personal contratado tiene entre 3 y 5 personas) y a una treintena de voluntarios para cubrir las noticias de Cardedeu, realizar los informativos de TV de los lunes y los jueves y hacer coberturas especiales, como explica en esta entrevista.

Quienes trabajan en medios comunitarios realizan labores  periodísticas en la mayoría de los casos (44%), de control técnico, administración y formación (cada una con un 28% de respuestas)., según el citado estudio de la ReMC. Solo un 27% dedica este puesto de trabajo (completamente o en parte) a la búsqueda de financiación.

Y el 17% tiene personal específico para dinamizar la participación de la comunidad, como Patricia Contreras (36 años, Málaga). Ella ha estado trabajando intermitentemente en Onda Color desde 2012. De todas las historias que recogemos aquí, es la única que no tiene estudios de comunicación, sino de trabajo social.

A Patricia nadie le habló de las radios comunitarias durante su carrera universitaria. Supo de Onda Color porque vivía y trabajaba en el barrio malagueño de esta emisora comunitaria, Palma Palmilla. “Y recuerdo que mi primera vez en el estudio fue como invitada, me entrevistaron unos jóvenes del barrio que hacían el programa de la Asociación ASIT”.

Patricia Contreras en Onda Color.

Ha hecho un poco de todo: reportajes en la calle, implicar a gente para que haga radio, dinamizar y presentar un programa de mujeres del barrio, impulsar el plan estratégico de esta emisora reuniéndose con agentes sociales…

“Trabajar en una radio comunitaria se parece a lo que se hace en otras entidades sociales en la preocupación por sacar adelante a las personas, trabajar con ellas y formarlas. Se diferencia en las herramientas técnicas que usamos, la radio, y en el tipo de actividades que hacemos, los programas. La organización del trabajo también es distinta: aquí no hay un horario estándar, sino que depende de las necesidades tuyas y de las de personas con las que trabajas”.

 

¿Cómo tener más y mejores empleos?

Paco Aragón señala que la precariedad, la falta de proyección y la  inestabilidad son males comunes entre los medios comerciales y los comunitarios. “Pero sin duda la gran diferencia es la independencia de la que gozas en un espacio al que consideras tu propio medio. Digo tu propio medio y no hablo de ser mi propio jefe ya que, desgraciadamente uno de los grandes inconvenientes es que en numerosas ocasiones sientes que todo el entorno es tu jefe o jefa y que, por el hecho de estar en un medio comunitario, todo el mundo puede opinar y juzgar, aunque desconozcan qué es lo que se está haciendo”. 

Marta Centella en Onda Palmeras.

Marta Centella considera que su trabajo es mucho más libre que en otros tipos de medios. “Te guías por lo que la gente quiera saber y hablar. Onda Palmeras no se basa en la audiencia, sino en el impacto en el barrio. Y cualquier cosa, incluso lo que menos espacio podría tener, aquí cuenta con él“. Como el programa de carnaval que hace la gente del barrio. “Gracias a este espacio pueden hablar de su afición con personas de otras provincias. Cada vez ganan más escuchas y seguidores”. 

Respecto a la viabilidad de los medios comunitarios y cómo redunda esto en los empleos, Marta López reconoce lo difícil del tema económico. “Si hay recortes, vemos de dónde más podemos sacar ingresos en lugar de decirle a una empleada que deje de venir”.

Paco Aragón tiene un listado de 3 “mejoras urgentes” para el sector comunitario en materia laboral. La primera es que la comunidad “valore, mejore y cuide” las condiciones de sus trabajadores, sin que sea necesario que el propio trabajador lo exija.  

La segunda consiste en que la Seguridad Social incentive las contrataciones en pequeñas entidades sin ánimo de lucro para así aumentarlas. “Por último, no ya sólo para la contratación, sino para el sostenimiento de todos los proyectos, deberíamos acabar con el vacío legal de  los medios comunitarios. Es una de las peleas históricas que más me motiva y anima a trabajar cada día en la comunicación popular y el Derecho a la Comunicación”

La receta de Marta Centella se centra en que los proyectos subvencionados deberían tener una mayor duración. “No se afronta igual un empleo que a los 6 meses se va a terminar que un puesto de trabajo en el que puedes tener una continuidad”. Además, “hay que potenciar que en la universidad se plantee como algo real lo de trabajar en estos medios, no vincularlo solo con el voluntariado”.

Patricia formula su solución de forma parecida: “Que los medios comunitarios no tengan que subsistir mediante subvenciones. Se necesitan otras vías de financiación para garantizar dinero para los proyectos todo el año”.

Si te cruzas con Paco Aragón por la calle y quieres cabrearle, dile que él es un “liberado” (esto es un recurso literario, no nos hagan caso). “Como trabajador, llevo fatal que me llamen así. O que en algunos sectores más papistas que el papa sigan cuestionando que haya gente empleada porque restan independencia y libertad. Me apena porque yo considero un privilegio  trabajar en un medio comunitario y ese hecho debería ser mucho más aplaudido, reconocido y dignificado”.

“Hay que ser más propositivo y creernos que somos referentes en cuanto al proceso de creación laboral, siempre con la clave de mejorar  las condiciones y los cuidados del trabajador. Trabajar en un medio comunitario no es un chollo y exige muchísimo en cuanto a disposición y actitud. Las exigencias no son solo para los trabajadores, sino para el entorno comunitario”.

Dificultades económicas

Los medios comunitarios son la única organización privada que tiene limitado su presupuesto anual a una cantidad económica (50.000 euros las radios y 100.000 las TV) a partir de la cual es necesario pedir autorización a una macroautoridad gubernamental. Además, tienen prohibido realizar comunicación comercial. Pero, a diferencia de otros estados, tampoco cuentan con políticas públicas de fomento que sí hay en otros países europeos; y eso incumple las recomendaciones de UNESCO.

Onda Palmeras se financia solo con subvenciones. Onda Color, RTV Cardedeu y Radio Enlace añaden a su tarta de ingresos las cuotas de la membresía, los eventos, contribuciones de simpatizantes y la prestación de servicios (muchos de ellos formativos).

El presupuesto anual de muchas radios y televisiones ni siguiera merece el calificativo de tarta; con pastelito va de sobra, ya que no llegan a los 5.000 euros en el 57% de los casos, según el estudio sobre la salud de radio y televisiones comunitarias hecho en la ReMC y correspondiente a 2018.

A veces, conseguir los fondos suficientes para funcionar se convierte en una odisea y esa es una pesada carga para que el sector pueda generar más y mejor empleo.

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Source: Medios Comunitarios

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